TU SALARIO, UN FACTOR DETERMINANTE EN EL MOMENTO DE OBTENER UNA PENSIÓN.

Tanto con la ley de 1973, como con la ley actual, la de 1997, el salario constituye un factor esencial para el momento de pensionarte, y por ello es un tema en donde debemos siempre estar atentos, es decir pendientes de que sea el adecuado y además se pague y se declare correctamente por parte del patrón.

 Desafortunadamente en nuestro país quienes perciben un salario mínimo ascienden a casi siete millones de trabajadores, entre formales e informales, y con ello el dato es trágico, más de dos terceras partes de la población económicamente activa gana menos de tres salarios mínimos, y si ello de por si es una desgracia, pues  difícilmente se puede vivir con $200.00 diarios, imagina lo que sucede al momento de pensionarte cuando ese salario se promedia y generalmente disminuye.

Con la ley de 1973, tu pensión no se calcula con el último salario, si no que se toma en cuenta el salario promedio de tus últimas 250 semanas, es decir, de los últimos cinco años, y por consiguiente tu salario disminuye (a veces significativamente), pero en el mejor de los casos resiente al menos los porcentajes anuales con los que se incrementó “el salario mínimo” así que por solo ponerte un ejemplo, suponiendo que tu actualmente ganaras el equivalente a dos salarios mínimos (73.04 x2=146.08, y que durante estos últimos cinco años hayas ganado el mismo equivalente, es decir dos salarios mínimos, el hacer tu promedio, significaría una reducción en tu salario de casi  diez pesos.

Desglosemos el ejemplo, -tomando los datos del salario mínimo en los últimos cinco años-, hoy ganas 146.08, en el 2015 ganaste $140.20, en el 2014 $124.58, en el 2013 $129.52 y en el 2012 $124.66, si sumamos todos estos salarios nos darían 675.04 que promediado entre cinco nos daría un salario promedio de $ 138.20

Que decir con la ley de 1997, en donde tu pensión va a depender de lo que tengas ahorrado en tu cuenta individual de tu AFORE, y existe una relación directa con tu salario, y entramos en un circulo perverso, si ganas más ahorras más, y acabara con una mejor pensión, pero si ganas poquito, ahorras poquito, y acabaras con una miserable, una  paupérrima pensión, o lo que es peor, si al final de tu vida laboral cumples los requisitos que te fija la ley, pero por tu miserable salario, no tienes suficiencia financiera en tu AFORE, acabaras con una pensión mínima garantizada, que equivale a un salario mínimo, pero de 1997, es decir el  que estaba vigente al iniciar la ley, actualizado conforme al índice nacional de precios al consumidor, algo verdaderamente perverso.

Y es que además, el esquema del sistema pensionario mexicano estuvo desde sus inicios mal diseñado, pues tiene un monto de aportación para el retiro, muy bajo,( uno de los más bajos del mundo) pues entre los tres, patrón, trabajador y estado, apenas ahorran el 6.5%, lo que no significa nada, pues aun cuando el sistema de pensiones funcionara adecuadamente en cuanto a generar una capitalización adecuada (buenos intereses), con una aportación de solo el 6.5%  al final de la vida laboral de un trabajador no es posible alcanzar un monto suficiente para una adecuada tasa de reemplazo, (es decir la pensión que se obtendrá como porcentaje del salario).

Las proyecciones son del todo desoladoras, alguien que no haga nada por mejorar su pensión, que se siga conformando con cubrir exclusivamente esa tasa de ahorro (6.5%) al final de su vida laboral recibirá como pensión, algo así como el 26% de su último salario: para una torta y un refresco.

Pero si lo raquítico de los salarios en nuestro país no resultara del todo  preocupante, a todo esto habría que añadirle la actitud tramposa de muchos empleadores, que comúnmente para pagar menos impuestos, y cuotas de seguridad social, dan de alta a sus trabajadores con un salario menor al que en realidad perciben, obviamente en detrimento de sus ahorros, pensiones, e incapacidades.

Según cifras muy recientes del observatorio salarial  se estima que del total de cotizantes en el Imss alrededor del 62% se encuentra entre 1 a 3 salarios mínimos, por lo que es innegable que existe una subcotización importante.

Lo que hacen los empresarios es afiliar a sus trabajadores al Imss con un salario bajo, y lo demás por fuera, pero lo peor es que lo hacen incluso con el consentimiento del trabajador, a quien en un supuesto esquema de ganar-ganar, convencen de que bajo este esquema el patrón no paga las cuotas patronales, ni impuestos a la nómina, entre otros. Y el trabajador no paga ISR ni cuotas obreras al IMSS, pero en realidad lo que están haciendo es afectar al trabajador en su pensión,  y en el  caso de una incapacidad temporal o permanente, pues indudablemente  el salario con el que se calcula el pago de sus incapacidades es el que se registró en el IMSS

Expertos  opinan que la subcotización tiene mayor impacto en empresas más grandes y en puestos mejor pagados y no sólo en pequeños negocios de carácter informal, y aun cuando no se tiene un cálculo certero de los afiliados al IMSS que falsean información, se estima que paradójicamente el nivel de subestimación salarial es mayor según aumenta el nivel de escolaridad,  y si el empleo se realiza en empresas con más de 250 empleados

Hay como una connivencia entre el empresario y el trabajador para declarar menos. Al empresario le conviene porque paga menos cuotas obrero-patronales. Y el trabajador lo acepta porque el ingreso corriente que recibe es mayor que lo que podría recibir con la cotización real y también paga menos impuestos".

Desafortunadamente hay muchos casos de empresas que pagan un salario mínimo y con otros mecanismos completan los ingresos del trabajador, lo cual puede considerarse una elusión fiscal

La gran mayoría quiere ahorrar dinero, o supuestamente ahorrar dinero, con lo cual tienden a estar cubriendo entre 1 y 2 salarios mínimos. Hay muchas empresas serias de outsourcing pero otras que no lo son y utilizan estas prácticas para reducir los costos. Indudablemente le están causando un daño al trabajador".

Así es que amigo trabajador, lo mejor es estar ojo avizor con tu salario, no ponerle atención, a futuro te puede traer nefastas consecuencias.